Iniciaré señalando que un conflicto es una diferencia, desacuerdo o discrepancia
entre dos o más personas por situaciones específicas donde nuestros valores,
necesidades, emociones, intereses, o percepciones, no se comparten. Para los seres
humanos, los conflictos son parte intrínseca de nuestras vidas; en el día a día
tenemos que confrontarlos.
Los conflictos pueden iniciar con las discrepancias con nosotros mismos, por lo que
no nos gusta de nosotros, por actos que hicimos y después nos arrepentimos, entre
muchas otras situaciones y aunado a ellos, se presentan conflictos en los diversos
contextos donde nos desarrollamos, como es nuestra familia, trabajo, amistades,
pareja, vecinos, escuela e incluso con personas desconocidas con quienes
interactúanos y puede surgir un desacuerdo como por ejemplo un percance
automovilístico, un servicio mal recibido, etcétera.
Hay conflictos que solo nos producen una incomodidad y que dejamos pasar, quien
de nosotros no ha tenido esa diferencia con su pareja, amigos, extraños, etc., y que
dejamos en el olvido, sin embargo, también existen conflictos que crecen y nos
generan una incomodidad, malestar y un conjunto de emociones negativas como la
frustración, el miedo, el enojo, la tristeza, la impotencia y muchas más que nos
hacen vivir con estrés o ansiedad en nuestro día a día.
¿Es verdad, que todos los conflictos de nuestras vidas son tan negativos? Esta es
una excelente pregunta que deberíamos hacernos ante cada conflicto que vivimos.
A veces nuestra reacción ante ellos siempre es pensar en lo peor en ese momento
y nuestras emociones son de enojo, frustración, tristeza, impotencia, etc., incluso
nos pueden llevar a realizar actos negativos que nos hacen no reconocernos. Aunado
a que el término negativo lo tenemos encasillado de una forma tajante en lo malo,
lastimoso, en lo que nos hace sufrir y ver el panorama de la forma más oscura y
lastimosa.
Y eso está bien, nos merecemos un espacio pequeño para sentirnos mal, para llorar,
para enojarnos con nosotros mismos, y nunca debes sentirte mal por hacerlo. ¿Qué
tipo de seres humanos seríamos si no nos diéramos el derecho a sentirnos mal? No
todo en la vida es maravilloso. Lo importante, es que después de ese dolor, tenemos
que aprender a trabajar en él y reconstruirnos, restaurarnos y de todo lo malo,
aprender y ver las miles de opciones positivas que pueden surgir.
Entonces sí existe esa parte positiva, de la que muchos autores hablan, aunque ante
lo malo nos cueste trabajo focalizarla, toda vez que muchas personas se quedan
ancladas en su conflicto por años sin percibir el daño que les hace en el día a día y
no solo a ellos, sino también a quienes lo rodean. Es real que ante todo lo malo que
podamos estar viviendo, pueden existir miles de posibilidades para empezar a
construir alternativas y nuevos proyectos, que debemos pensar en prospectiva de
que si falla el Plan A, puede existir un Plan B y el C y D, no importa cuantos planes,
lo importante es no claudicar.
Sé que no es fácil… al contrario, siempre hacer ello representa un reto, pero solo
depende de uno volver a creer, a empezar, a crecer; es darnos la oportunidad de
restaurarnos y deconstruirnos como seres humanos, empezar de nuevo y mejor,
aunque definitivamente eso nos va a ser doloroso, y complejo, es todo un proceso
que requiere desde la aceptación de que tenemos un conflicto, estar dispuestos a
disolverlo al aceptarlo, platicarlo como es sin dar matices donde nos queramos
justificar, y sobre todo aceptar la ayuda de otros, reconoce que siempre tenemos
una red de apoyo y que no estamos solos. Hay que saber dejarse ayudar y siempre
buscar la asesoría adecuada para que esto pase. Los amigos son buenos, pero no
son expertos, solo te escucharán o darán un consejo, pero hay conflictos que
requieren más que esa buena intención.
Nunca olvides que nuestra vida puede estar llena de situaciones positivas o
negativas. Nos pueden ocurrir muchas que definitivamente no entendemos y mucho
menos creemos que las merecemos, y ahí están… enfrente de nosotros y ahora hay
que resolverlas. En este blog platicaremos de muchos y diversos temas de conflictos
y como personas profesionales pueden apoyar a resolverlos, qué metodologías
utilizan, qué analizan, y todos los factores que los envuelven, pero también
compartiré muchas y diversas herramientas que todos necesitamos cuando tenemos
conflictos sin excepción y el conflicto es importante, pero lo es más la forma en que
lo confrontas, es por ello que nunca dejes de preguntarte ¿por qué tenemos
conflictos? Es el método para descubrir cómo resolverlos. Darás inicio al primer paso,
aceptar que los tienes.